13 beneficios derivados del consumo de aove

En tiempos lejanos, el aceite de oliva era la principal fuente de grasa en la alimentación de los habitantes de la Cuenca Mediterránea. En esta zona, la incidencia de las enfermedades coronarias, cánceres y otras afecciones crónicas era una de las más bajas. De hecho, a lo largo de la historia el uso de este alimento como preventivo y remedio para diversas patologías ha sido una práctica muy extendida entre todas las civilizaciones mediterráneas.

Aove, sinónimo de excelencia y de salud

En la actualidad, las continuas investigaciones científicas evidencian lo que durante siglos había sido una intuición: el papel terapéutico de esta materia prima. De ahí que se le reconozca como una fuente inagotable de salud. Los investigadores atribuyen a la composición química del aove una extensa lista de cualidades que resultan de la combinación y sinergias entre determinados componentes mayoritarios, entre los que se encuentra el ácido oleico -ácido graso monoinsaturado que representa entre el 55 y el 83% de la composición del aceite de oliva -, y otros minoritarios, como los compuestos fenólicos, los pigmentos, los hidrocarburos o los esteroles.

13 beneficios de tomar aceite de oliva virgen extra 

Poco se equivoca el refranero español cuando dice que “el aceite de oliva todo mal quita”. Esta aseveración puede ser un poco exagerada, porque el zumo de las aceitunas no es ningún producto milagroso. Si bien, sus propiedades saludables parecen ser tantas y tan variadas, que todavía no se ha explorado más que una mínima parte. De momento, sabemos que:

  1. Protege frente al desarrollo de afecciones cardiovasculares, gracias a su acción antiinflamatoria y antitrombogénica.
  2. Previene la aparición de distintos tipos de cáncer, como el de mama o el de colon.
  3. Retrasa el desarrollo de la aterosclerosis, una enfermedad muy común y base de la hipertensión y los infartos.
  4. Previene el desarrollo de diabetes mellitus y ayuda a tratar esta enfermedad.
  5. Frena la degeneración macular.
  6. Ayuda a luchar contra el envejecimiento celular.
  7. Ejerce una influencia positiva en el retraso de las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson.
  8. Reduce el riesgo de sufrir depresión.
  9. Contribuye a la disminución del colesterol malo (LDL) y al aumento del bueno (HDL).
  10. Ayuda a mejorar la digestión estimulando la vesícula biliar.
  11. Ejerce un papel protector frente a afecciones como la gastritis o las úlceras.
  12. Favorece el tránsito intestinal combatiendo el estreñimiento.
  13. Hidrata y tonifica la piel.

 Calidad vs cantidad

Sin embargo, no es la cantidad sino la calidad de las grasas vegetales la que protege contra múltiples enfermedades, tal y como aseguran diversas evidencias científicas. Por tanto, se recomienda una ingesta diaria de 2 cucharadas soperas de aove, que aportan cerca de 50 g de esta grasa vegetal.

 “Los expertos recomiendan una ingesta diaria de 2 cucharadas soperas”

No olvidéis tampoco que los estudios más recientes vinculan sus beneficios con el control del apetito y del peso corporal. ¡Sí, su ingesta moderada no afecta al aumento de peso! Bien es cierto que el aove contiene 900 calorías por cada 100 gramos, nada preocupante si tenemos en cuenta que únicamente usamos una pequeña cantidad en cada comida.

By Vanesa López, directora de Marketing y Comunicación

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Vanesa López Álvarez

Periodista, community manager y blogger. Aprendiz eterna y muy curiosa, me encanta escribir sobre todo lo que conozco, especialmente, sobre el aceite de oliva virgen extra y la gastronomía.

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