Ensaladas: tres claves para acertar en la elección del virgen extra

Cuando el calor aprieta, el cuerpo te pide frío. En ese momento, solemos olvidarnos de los pucheros y demandamos recetas más frescas y sencillas de elaborar, como las ensaladas. Un plato que admite ingredientes muy variopintos, pero que halla en el aceite de oliva virgen extra y en el vinagre dos grandes aliados.

En verano, cuando el mercurio roza altas temperaturas, nuestro organismo agradece las comidas refrescantes. Una vital necesidad que no está reñida con la ingesta de alimentos sanos, nutritivos y bajos en calorías que, además de hidratarnos, contribuyen a hacer más llevadera esta calurosa estación del año.

Tanto los menús caseros como los restaurantes recurren a propuestas que nos muestran el lado más refrescante de nuestra gastronomía, construida a base de una mezcla de sabores y texturas que seducen nuestros paladares en forma de sublimes placeres estivales.

De entre todos ellos, una preparación rápida y ligera es la ensalada. De arroz, legumbre, verdura, pollo, marisco… la reina de las mesas veraniegas admite infinidad de ingredientes para conseguir el efecto deseado. También de salsas. Sin embargo, si prefieres decantarte por un aliño tradicional, un buen aceite de oliva virgen extra y un buen vinagre siempre serán buenas opciones.

Pero, ¿sabes qué zumo de aceituna es el más apropiado para la ocasión? Buena pregunta con una fácil respuesta. Nosotros te damos tres claves para que la elección sea perfecta y, lejos de arruinar tu propuesta culinaria, disfrutes de ella con los cinco sentidos.

Utiliza aceites Tipo A cuando…

Dispongas de alimentos con sabores ligeros, delicados y dulces como los calabacines, los guisantes o la remolacha. También, las manzanas, el aguacate, las fresas, las zanahorias y las lechugas, sin olvidar los quesos frescos y suaves. La armonía entre estos vírgenes extra Aromáticos será perfecta porque en ellos predominan los aromas (nariz) sobre los sabores (boca).

Utiliza aceites Tipo B cuando…

Reúnas alimentos de sabores definidos como el tomate, el brócoli o las alcachofas hervidas. Las setas y los pescados, como el salmón o el bacalao, también son buenos compañeros, así como el marisco y el queso feta. En este caso, emplearemos los zumos de oliva Balanceados, pues muestran un equilibrio entre los aromas y sabores o, lo que es lo mismo, entre la nariz y la boca.

Utiliza aceites Tipo C cuando…

En la receta combines materias primas de sabores potentes como las anchoas, el queso curado, el ajo, la cebolla, el pimiento o las espinacas. La armonización ideal correrá a cargo de un aove con Cuerpo, en los que sabores resaltan sobre los aromas.

¡Ya tienes las claves para no fallar en la elección del aceite! Ahora solo falta decidir el vinagre y ¡et voilà!

Porque vinagres hay muchos, pero cada uno con sus peculiaridades y usos. Nosotros te proponemos una sabia combinación que pasa por armonizar los más suavecitos, como los de manzana, frambuesas, fresas, cava, Módena o Pedro Ximénez, con los aoves Tipo A.

Los de vino blanco, tinto y sidra, por su parte, van muy bien con los aceites del Tipo B; mientras que los de Jerez o envejecidos son ideales para complementar los vírgenes extra del Tipo C.

Ahora solo falta una pizca de sal y ya tienes tu plato perfecto. Por cierto, si no quieres romperte la cabeza, GastrOleum te brinda un elenco de recetas de ensaladas con las que combatir estos calores, que puedes descargar gratis en App Store y Google Play.

¡Que aproveche!

Para elaborar un buen aliño, debes mezclar bien el aove, el vinagre y la sal en un biberón y agitar profusamente antes de regar la ensalada. De esta manera, conseguirás que los componentes queden bien emulsionados.

El mundo del virgen extra en tu bolsillo