El ciclo anual del olivo: la floración

La floración representa un momento clave en el conjunto de etapas por las que discurre el ciclo vital del olivo a lo largo del año. Este fenómeno -inherente a todas las plantas que se reproducen sexualmente- culmina cuando las flores son fecundadas y comienzan a transformarse en nuevos frutos. Mediante este proceso, el árbol pretende perpetuarse a través de su propia descendencia que, por un lado, le permite sobrevivir como especie y, por otro, asegura su diversidad genética. 

La naturaleza ha dotado a la familia botánica de las oleáceas de unas flores pequeñas que se agrupan en racimos con forma de panícula. Estas flores suelen crecer en torno a un mismo eje central, aunque también lo hacen sobre las ramificaciones que surgen desde dicho eje hacia el exterior. Algunas de esas flores son hermafroditas, es decir, manifiestan los dos sexos y son capaces de generar un nuevo fruto. Por su parte, otras solo producen polen y, en este caso, se identifican con el sexo masculino.

Por regla general, el olivo florece a mediados de mayo, aunque esta fecha puede variar dependiendo de factores como la zona de cultivo, la variedad o el clima. Las flores suelen permanecer abiertas durante poco más de una semana. No obstante, como no todas aparecen al mismo tiempo, el árbol suele estar florido durante tres semanas aproximadamente.

El olivo florece a mediados de mayo y las flores permanecen abiertas durante poco más de una semana

En comparación con las de otras plantas, las flores de los olivos vierten a la atmósfera una cantidad muy elevada de polen, confiando en que el viento y el azar se encarguen de transportarlo hasta los estigmas de las flores femeninas. Sólo así se desencadena el proceso de fecundación, que continúa con la formación de una semilla que, con el tiempo, acabará envuelta por la aceituna durante su crecimiento.

Enigmas de la floración

Los agricultores suelen referirse a estas flores como “muestras” o “tramas” y de ellas saben que habitualmente aparecen sobre los brotes que el olivo emitió durante el pasado año (yo pondría año anterior), aunque en otras ocasiones también surgen sobre los brotes aparecidos durante el año actual.

Además de estos secretos, la floración de los olivos también encierra algunos otros muy interesantes. El más sorprendente se relaciona con la capacidad que tienen los granos de polen para desplazarse cientos de kilómetros hasta que fecundan las flores de otros árboles. Tanto es así, que resulta muy común que el polen de olivos ubicados en Marruecos fecunden las flores de otros que se encuentran en Andalucía y viceversa. Todo un reto viajero.

Por otra parte, también llama la atención que el polen producido por un olivo raramente fecunde las flores que brotan en el mismo árbol o en árboles próximos si éestos pertenecen a la misma variedad. Con ello se demuestra la necesidad que tiene esta planta de cruzarse con otras, de modo que la diversidad de su descendencia esté siempre garantizada. Este mecanismo es bien conocido por los agricultores y por eso suelen intercalar distintas variedades de olivo en sus plantaciones.

Sin embargo, uno de los misterios mejor guardados de la floración tiene que ver con los mecanismos que la desencadenan. En este sentido, la floración no es un proceso automático que se repite cada año con la misma intensidad, sino que depende de variables tan diversas como la presencia de agua en el suelo, los nutrientes recibidos o las temperaturas soportadas durante el año anterior.

La floración no es un proceso automático que se repite cada año con la misma intensidad

Por otra parte, no todas las flores del olivo consiguen alcanzar siempre su objetivo final. De hecho, apenas el 1% o el 2% del total de las que brotan sobre el árbol llega a convertirse en fruto. En cualquier caso, esos porcentajes son más que suficientes para que los agricultores puedan recoger una cantidad adecuada de aceitunas cada año.

Sin embargo, antes de llegar al momento de la cosecha es necesario conocer qué es lo que ocurre tras la fecundación, pero eso es algo que iremos viendo en próximos números con los que el ingeniero agrónomo David Marcos nos irá deleitando e introduciendo en el maravilloso mundo agronómico del olivo.

 

 

 

Vanesa López Álvarez

Periodista, community manager y blogger. Aprendiz eterna y muy curiosa, me encanta escribir sobre todo lo que conozco, especialmente, sobre el aceite de oliva virgen extra y la gastronomía.

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